Embarazo y botas de presoterapia: uso seguro en casa y recomendaciones médicas

Embarazo y botas de presoterapia: uso seguro en casa y recomendaciones médicas

Embarazo y botas de presoterapia: una combinación que genera muchas dudas.

Si estás embarazada y ya utilizas botas de presoterapia en casa —o estás pensando en comprarlas— es normal preguntarte si son seguras para ti y tu bebé. En este artículo repasamos qué se sabe hoy, en qué se diferencia la presoterapia estética de la compresión médica y qué criterios seguir para decidir siempre junto a tu ginecólogo.

¿Se pueden usar botas de presoterapia durante el embarazo?

Durante el embarazo tu volumen sanguíneo y de líquidos puede aumentar hasta alrededor de un 50 %, lo que favorece la hinchazón de piernas, tobillos y la aparición de varices.(mayoclinic.org) A la vez, el embarazo es un estado “hipercoagulable”: hay más riesgo de trombos venosos profundos (TVP) y embolia pulmonar.(hopkinsmedicine.org)

En hospitales, se utilizan dispositivos de compresión neumática intermitente (IPC) en las piernas para prevenir trombos tras cirugías, incluido el parto por cesárea, siguiendo protocolos médicos estrictos.(publications.smfm.org) Sin embargo, esto no equivale de forma automática a que unas botas de presoterapia domésticas sean seguras para cualquier embarazada, ni a cualquier presión o duración.

Muchas guías de estética y fabricantes de equipos de presoterapia incluyen el embarazo como contraindicación relativa o absoluta, especialmente si el masaje incluye abdomen, pelvis o presiones elevadas, recomendando siempre consultar antes con un médico.(wikbeauty.com)

Conclusión práctica: no existe una respuesta universal. En un embarazo sano, algunas mujeres podrían beneficiarse de una compresión suave y localizada en piernas, pero la decisión debe tomarse caso por caso con tu ginecólogo u obstetra. Si hay cualquier factor de riesgo (hipertensión, preeclampsia, antecedentes de trombos, varices complicadas, sangrados, placenta previa, etc.), lo prudente es evitar la presoterapia en casa salvo indicación expresa.

Beneficios potenciales y límites de la presoterapia en el embarazo

Cambios circulatorios y piernas pesadas

Hasta un 40 % de las personas embarazadas desarrollan algún grado de varices, sobre todo en el tercer trimestre, debido al aumento de volumen sanguíneo, cambios hormonales y compresión de las venas pélvicas por el útero.(parents.com) La retención de líquidos y la hinchazón de tobillos y pies son también muy frecuentes y, en la mayoría de los casos, benignas.

Centros de referencia como Mayo Clinic y UT Southwestern recomiendan, para aliviar estas molestias, medidas conservadoras como:

  • Evitar estar muchas horas de pie o sentada sin moverte.
  • Elevar las piernas varias veces al día.
  • Dormir sobre el lado izquierdo para aliviar la presión sobre la vena cava inferior.
  • Usar medias o calcetines de compresión graduada si tu profesional lo indica.

Estas estrategias ayudan a mejorar el retorno venoso sin necesidad de dispositivos avanzados y son el primer escalón de tratamiento.(mayoclinic.org)

Qué pueden aportar las botas de presoterapia (en población general)

Las botas de presoterapia domésticas son equipos que rodean las piernas con cámaras de aire que se inflan y desinflan de forma secuencial, desde el pie hacia el muslo. Esta compresión rítmica está diseñada para:

  • Favorecer el retorno venoso.
  • Impulsar el drenaje linfático.
  • Reducir la sensación de pesadez y fatiga muscular.

En personas no embarazadas, la compresión neumática intermitente ha demostrado mejorar el flujo venoso y reducir la incidencia de trombosis en determinados contextos postquirúrgicos.(jamanetwork.com) Además, en el ámbito del rendimiento y la recuperación muscular, marcas como KUMO Balance han popularizado el uso de estas tecnologías para aliviar piernas cansadas y optimizar la recuperación tras el ejercicio.(kumobalance.com)

Sin embargo, los estudios específicos sobre botas de presoterapia estéticas en embarazadas son muy escasos o inexistentes. Por eso, cualquier beneficio potencial debe sopesarse cuidadosamente frente a los riesgos teóricos.

Riesgos y contraindicaciones clave

Los riesgos potenciales de usar compresión neumática en el embarazo incluyen:

  • TVP no diagnosticada: el embarazo aumenta el riesgo de trombos; una compresión intensa o mal ajustada podría, en teoría, movilizar un coágulo ya existente.(hopkinsmedicine.org)
  • Exceso de presión: presiones altas pueden causar dolor, hormigueo, empeoramiento de varices o lesiones cutáneas.
  • Patologías previas: en casos de insuficiencia cardíaca, TVP activa, infecciones de la piel, heridas abiertas o enfermedad arterial periférica, la compresión neumática suele estar contraindicada.(wikbeauty.com)
  • Complicaciones obstétricas: en cuadros como preeclampsia, hipertensión grave, sangrado vaginal, placenta previa o restricción de crecimiento fetal, se evitan en general tratamientos no esenciales sin aval médico específico.(snuggymom.com)

Por todo ello, la regla de oro es clara: si estás embarazada, no utilices botas de presoterapia sin una valoración previa de tu profesional de referencia.

Cómo decidir: checklist para hablar con tu ginecólogo

Antes de encender tus botas de presoterapia durante el embarazo, te puede ayudar seguir este pequeño esquema y comentarlo en consulta:

  • 1. Tu historia clínica: ¿Has tenido trombos, varices complicadas, hipertensión, problemas cardíacos, diabetes, trastornos de la coagulación u otras enfermedades vasculares?
  • 2. Situación actual del embarazo: ¿Curso normal o hay factores de riesgo (preeclampsia, amenaza de parto prematuro, sangrados, reposo prolongado, etc.)?
  • 3. Características de tu dispositivo: ¿Qué presiones máximas alcanza? ¿Solo trata piernas o también cadera y zona lumbar? ¿Tiene programas suaves?
  • 4. Objetivo real: ¿Buscas aliviar pesadez, recuperar tras entrenos ligeros, o un drenaje intenso de líquidos? Cuanto más “agresivo” el objetivo, más prudencia.
  • 5. Plan acordado: duración, frecuencia, presiones máximas, signos de alarma y cuándo suspender.

Llevar esta información por escrito —e incluso fotos de tus botas de presoterapia— ayuda a que tu ginecólogo valore con más precisión.

Tabla orientativa: situaciones frecuentes y recomendación general

Situación Recomendación general (no sustituye consejo médico) A quién consultar
Embarazo sin complicaciones, molestias leves de piernas Priorizar medidas conservadoras (ejercicio suave, elevación de piernas, medias de compresión si se indican). Valorar presoterapia solo con autorización médica, a baja presión y solo en piernas. Ginecólogo / matrona
Varices marcadas, edema importante pero sin diagnóstico previo No iniciar presoterapia por tu cuenta. Primero valorar causa del edema y el estado del sistema venoso. Es probable que se recomienden cambios de estilo de vida y compresión textil. Ginecólogo + médico vascular si procede
Antecedente de TVP, trombofilia, preeclampsia u otras complicaciones graves Evitar botas de presoterapia domésticas salvo indicación muy específica. La profilaxis suele ser farmacológica y/o con compresión médica supervisada. Ginecólogo de alto riesgo / hematología
Postparto inmediato (primeras 6 semanas) Riesgo elevado de trombos. Priorizar deambulación precoz, medias/IPC indicados por el hospital. Presoterapia en casa solo si tu equipo sanitario lo aprueba y pauta. Equipo obstétrico / matrona
Postparto consolidado, sin complicaciones, deseo de mejorar recuperación de piernas Presoterapia de bienestar (piernas) puede considerarse si no hay contraindicaciones vasculares y tu médico lo ve adecuado. Ajustar parámetros de forma progresiva. Ginecólogo / médico de familia

Uso responsable de botas de presoterapia en casa (si tu médico lo permite)

Antes de la sesión

Si, tras valorar tu caso, tu profesional autoriza un uso limitado de presoterapia en el embarazo o postparto, ten en cuenta estas pautas generales inspiradas en las guías de uso en casa de KUMO:(kumobalance.com)

  • Hidrátate bien y vacía la vejiga antes de empezar.
  • Revisa que la piel de las piernas no tenga heridas, rojeces intensas ni zonas calientes o muy dolorosas.
  • Utiliza prendas finas (calcetines técnicos) para mejorar la higiene dentro de la bota.
  • Colócate en posición semitumbada, con las piernas ligeramente elevadas.
  • Nunca coloques cámaras de compresión sobre abdomen o pelvis durante el embarazo.

Ajustes de presión, duración y frecuencia

En población general, muchas guías de presoterapia doméstica recomiendan sesiones de 20–30 minutos, 3–5 veces por semana, con presiones moderadas, aumentando solo si la sensación es cómoda.(kumobalance.com) En embarazadas, incluso con autorización médica, es prudente ser más conservadora:

  • Empezar con tiempos más cortos (10–15 minutos) y presiones bajas.
  • Usar programas secuenciales suaves centrados solo en las piernas.
  • No realizar varias sesiones seguidas el mismo día sin indicación expresa.
  • Suspender si aparece molestia, hormigueo persistente, dolor o sensación de opresión excesiva.

Recuerda que el objetivo es mejorar el confort, no “exprimir” al máximo el sistema linfático. Más intensidad no siempre significa más beneficio.

Señales de alarma: cuándo parar y consultar

Interrumpe la sesión y consulta de inmediato con tu profesional o con urgencias si notas:

  • Dolor intenso, en especial en una sola pierna.
  • Hinchazón brusca y asimétrica.
  • Enrojecimiento, calor localizado o endurecimiento de una vena.
  • Falta de aire, dolor torácico, mareo o palpitaciones.
  • Sangrado vaginal, contracciones dolorosas regulares o disminución de movimientos fetales.

Estos signos pueden sugerir complicaciones como TVP, embolia pulmonar u otros problemas obstétricos que requieren evaluación urgente.(hopkinsmedicine.org)

Alternativas seguras para aliviar las piernas en el embarazo

Si tu profesional prefiere que de momento no uses botas de presoterapia, hay otras herramientas con mejor respaldo específico en embarazo:

  • Medias o calcetines de compresión graduada: suelen recomendarse en rangos suaves (15–20 mmHg) para aliviar edema y dolor de piernas, siempre ajustando la talla y compresión bajo indicación médica.(healthline.com)
  • Ejercicio moderado: caminar, movilidad articular y pequeños descansos activos si trabajas sentada o de pie mucho tiempo.
  • Higiene postural: elevar piernas al final del día, dormir sobre el lado izquierdo, evitar prendas muy ajustadas en muslos y pantorrillas.(mayoclinic.org)
  • Hidroterapia suave: caminar en una piscina poco profunda puede ayudar a comprimir de forma homogénea los tejidos de las piernas.

Cuando el embarazo y el postparto estén estabilizados, y siempre con la salud vascular en orden, puedes plantearte integrar tecnologías de recuperación en casa como:

  • Botas de presoterapia KUMO para piernas, orientadas al bienestar, la recuperación muscular y el alivio de la pesadez tras el ejercicio o largas jornadas de pie.
  • Dispositivos de terapia de luz roja y LED para el cuidado de la piel y la relajación, que pueden complementar tus rutinas de descanso una vez tu médico lo considere adecuado.
  • Trabajo miofascial suave con herramientas específicas, como la pistola de masaje KUMOPULSE Air, especialmente útil para descargar musculatura de espalda, glúteos o hombros fuera de las zonas con problemas vasculares.

En todos los casos, estas tecnologías de KUMO se plantean como apoyo al bienestar y la recuperación cotidiana, nunca como sustituto de la valoración ni del tratamiento médico.

Preguntas frecuentes sobre botas de presoterapia y embarazo

¿Es seguro usar botas de presoterapia en el primer trimestre del embarazo?

En el primer trimestre se están formando los órganos del bebé y muchas mujeres aún no han tenido una valoración completa de factores de riesgo (trombofilias, antecedentes de TVP, hipertensión, etc.). Dado que la evidencia sobre presoterapia estética en esta etapa es muy limitada y el embarazo ya aumenta de por sí el riesgo de trombos, la recomendación habitual es ser muy prudente y no iniciar botas de presoterapia sin hablar antes con tu ginecólogo. En la mayoría de casos, medidas como caminar a diario, hidratarte y evitar el sedentarismo serán suficientes para aliviar molestias leves.

¿Puedo hacer drenaje linfático con presoterapia si tengo mucha retención de líquidos embarazada?

La retención de líquidos y la sensación de piernas “acolchadas” son muy frecuentes, sobre todo a partir del segundo y tercer trimestre. Aunque el drenaje linfático manual y la compresión suave pueden ayudar a aliviar los síntomas, muchos fabricantes de equipos de presoterapia desaconsejan su uso automático en embarazadas o lo condicionan a una evaluación médica previa.(wikbeauty.com) Antes de recurrir a máquinas, conviene agotar otras opciones con mejor respaldo en embarazo: medias de compresión graduada, elevación de piernas, ejercicio moderado y revisión de la dieta y la hidratación.

¿A partir de qué mes podría valorar la presoterapia para piernas estando embarazada?

No hay un “mes seguro” universal. El riesgo trombótico aumenta a medida que avanza el embarazo y es especialmente alto en el postparto inmediato.(publications.smfm.org) Por ello, más importante que la semana de gestación es tu perfil de riesgo individual: antecedentes de trombos, varices importantes, inmovilidad prolongada, sobrepeso, hipertensión, etc. Si tu embarazo es considerado de bajo riesgo y ya has probado medidas conservadoras, tu ginecólogo puede valorar si tiene sentido añadir presoterapia muy suave en piernas, con tiempos y presiones claramente limitados y monitorizando siempre tus sensaciones.

¿Se pueden usar botas de presoterapia en el postparto y durante la lactancia?

El riesgo de trombos se mantiene elevado durante aproximadamente las primeras seis semanas tras el parto, especialmente si ha habido cesárea, complicaciones o inmovilidad.(publications.smfm.org) En ese periodo, la prevención se basa sobre todo en movilización precoz, hidratación, compresión médica y, si es necesario, fármacos anticoagulantes pautados por el equipo obstétrico. Las botas de presoterapia de bienestar podrían plantearse más adelante, cuando tu médico confirme que la coagulación y el sistema venoso están estables. La lactancia en sí no suele ser un problema, pero siempre debe integrarse en una visión global de tu estado de salud.

¿Qué diferencia hay entre medias de compresión y botas de presoterapia en el embarazo?

Las medias o calcetines de compresión aplican una presión estática y graduada a lo largo de la pierna, y cuentan con bastante evidencia y recomendaciones específicas para aliviar edema y reducir el riesgo de varices y TVP en embarazadas seleccionadas.(healthline.com) Las botas de presoterapia, en cambio, ejercen una compresión dinámica y secuencial mediante cámaras de aire, pensadas para recuperación muscular y drenaje intensivo. Aunque comparten principios físicos, su uso en embarazo está menos estudiado y suele requerir más prudencia y supervisión. Por eso, en la mayoría de casos se empieza por compresión textil y hábitos de vida antes de plantear dispositivos neumáticos.

¿Y ahora qué?

Si estás embarazada y te atrae la idea de integrar la presoterapia en tu rutina, el siguiente paso es llevar tus dudas —y la información de tu equipo— a tu ginecólogo para tomar una decisión conjunta y segura. Si quieres conocer mejor cómo KUMO entiende la recuperación en casa, puedes explorar su colección de presoterapia, la gama de terapia LED y luz roja o herramientas como la pistola de masaje KUMOPULSE Air. Y si necesitas orientación sobre qué tecnología de bienestar encaja mejor con tu momento vital, puedes escribir al equipo a través del formulario de contacto en kumobalance.com. Recuerda: tu salud y la de tu bebé siempre van primero.

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