Elegir bien tus botas de presoterapia marca la diferencia entre un simple gadget y una herramienta real de recuperación.
Si entrenas con frecuencia, pasas muchas horas de pie o sufres de piernas cansadas, la presoterapia puede ayudarte a mejorar la sensación de ligereza y a cuidar tu circulación, siempre que elijas el dispositivo adecuado y lo uses con criterio. En esta guía aprenderás qué son exactamente estas botas, qué dice la ciencia sobre sus beneficios y, sobre todo, qué criterios prácticos seguir para escoger el modelo más adecuado para ti en 2025.
También veremos cómo integrarlas en una rutina de recuperación global junto con otras tecnologías como la terapia de luz LED o el masaje de percusión, para que tu inversión tenga sentido a largo plazo.
¿Qué son exactamente las botas de presoterapia?
Cómo funcionan: compresión neumática intermitente
Las botas de presoterapia son fundas que cubren las piernas (a veces hasta la cadera), conectadas a un compresor que se infla y desinfla en secuencias programadas. Esta compresión neumática intermitente ejerce presión controlada sobre los tejidos, simulando una especie de “masaje” que favorece el retorno venoso y linfático.
En clínica se utilizan desde hace décadas para ayudar a prevenir trombosis venosa profunda, tratar edemas y apoyar el manejo del linfedema bajo supervisión médica. Guías como la de la Sociedad Alemana de Flebología (2018) describen su utilidad en insuficiencia venosa crónica y linfedema, siempre respetando indicaciones y contraindicaciones claras.
Beneficios potenciales y qué dice la ciencia
En el ámbito deportivo y de bienestar, las botas de presoterapia se usan principalmente para:
- Aliviar la sensación de piernas pesadas tras entrenamientos intensos o jornadas largas de trabajo.
- Favorecer la movilidad de líquidos y reducir la hinchazón transitoria.
- Aportar una sensación subjetiva de recuperación más rápida.
La evidencia científica en recuperación deportiva es prometedora pero aún limitada. Una revisión sistemática publicada en 2025 sobre compresión neumática intermitente en extremidades inferiores encontró solo 6 estudios clínicos bien diseñados entre 2000 y 2021, con resultados sin diferencias claras frente a otros métodos de recuperación, aunque con buenas respuestas subjetivas de los atletas. En el contexto médico, varios metaanálisis muestran que estos dispositivos pueden reducir de forma significativa el riesgo de trombosis venosa en pacientes de alto riesgo cuando se usan correctamente.
Conclusión práctica: las botas de presoterapia son una herramienta interesante para complementar tu recuperación y tu cuidado circulatorio, pero no sustituyen el ejercicio, la hidratación, el sueño ni los tratamientos prescritos por tu médico.
Antes de comprar: ¿son las botas de presoterapia para ti?
Cuándo pueden ayudarte
Las botas de presoterapia pueden tener sentido para ti si:
- Eres deportista (aficionado o avanzado) y encadenas entrenamientos o competiciones con poco tiempo de descanso.
- Trabajas muchas horas de pie o sentado y al final del día sientes las piernas hinchadas o pesadas.
- Viajas con frecuencia en avión o en trayectos largos y buscas aliviar la sensación de piernas congestionadas (siempre que no tengas contraindicaciones médicas).
- Ya cuidas tu estilo de vida (actividad física, alimentación, sueño) y buscas una herramienta extra para optimizar la recuperación.
Si tienes enfermedades vasculares, linfedema, antecedentes de trombosis o llevas medicación anticoagulante, es aún más importante hablar con tu médico para valorar si puedes usar este tipo de dispositivo y con qué parámetros.
Contraindicaciones y señales de alerta
Aunque los dispositivos de compresión neumática intermitente se consideran generalmente seguros cuando se usan de forma adecuada, las guías clínicas coinciden en varias contraindicaciones frecuentes, entre ellas:
- Trombosis venosa profunda activa o sospechada.
- Infecciones cutáneas importantes en la zona (celulitis, heridas abiertas).
- Insuficiencia cardíaca descompensada.
- Isquemia arterial severa de las extremidades.
- Dolor intenso, entumecimiento o cambios de color marcados durante el uso.
Si tienes cualquiera de estas condiciones, o dudas sobre tu situación, consulta a un profesional de la salud antes de usar botas de presoterapia. Y si durante la sesión notas dolor agudo, mareos, falta de aire o un empeoramiento brusco de tus síntomas, detén el uso inmediatamente y pide ayuda médica.
Criterios clave para elegir botas de presoterapia en 2025
Número de cámaras y diseño de las botas
Uno de los primeros criterios a valorar es el diseño interno de las botas, es decir, cuántas cámaras de aire independientes incluyen y cómo están distribuidas.
- 3–4 cámaras: suelen cubrir de pie a muslo con segmentos relativamente amplios. Pueden ser suficientes para un uso básico de bienestar.
- 5–8 cámaras: permiten un masaje más segmentado y progresivo, con una sensación de “bombeo” más controlada desde el pie hacia arriba. Suelen ser la opción preferida entre deportistas y usuarios que buscan mayor precisión.
- Diseño completo vs. parcial: algunas cubren solo pantorrillas; otras incluyen rodilla y muslo. Cuanta mayor superficie abarcan, mayor efecto global sobre el retorno venoso y linfático de la pierna.
Para la mayoría de usuarios que buscan una recuperación eficaz de piernas y entrenamiento, un diseño que abarque desde el pie hasta el muslo, con al menos 4–6 cámaras, suele ofrecer un buen equilibrio entre eficacia y comodidad.
Rango de presión y programas de masaje
El siguiente aspecto crucial es el rango de presión que el dispositivo puede ejercer y cómo puedes ajustarlo:
- Presión ajustable: asegúrate de que puedes modificar la intensidad (por ejemplo, en mmHg) para adaptarla a tu tolerancia y necesidades diarias.
- Programas predefinidos: muchos equipos incluyen modos como “secuencial”, “onda” o “total”, con diferentes patrones de inflado. Esto permite variar la sensación y ajustar el estímulo según el día.
- Tiempos de inflado y desinflado: tiempos demasiado largos pueden resultar incómodos; demasiado cortos, menos efectivos. Algunos dispositivos permiten ajustar estos parámetros de forma más fina.
Desde un punto de vista de seguridad, es preferible empezar con presiones moderadas y aumentar solo si te sientes cómodo y, en caso necesario, con el visto bueno de tu médico o fisioterapeuta.
Tamaño, ergonomía y materiales
Un error común es fijarse solo en la electrónica y olvidar la ergonomía:
- Talla y longitud: revisa las tablas de medidas del fabricante (longitud de pierna y perímetros). Un ajuste correcto evita pliegues incómodos y garantiza que la presión se distribuya bien.
- Material interior: busca tejidos suaves, resistentes y fáciles de limpiar. Los materiales de calidad reducen el riesgo de irritaciones, sobre todo si las usas con frecuencia.
- Cremalleras y cierres: deberían ser robustos y de manejo sencillo, especialmente si vas a colocarte las botas sin ayuda.
Si dudas entre dos tallas, muchas personas prefieren la que permite algo más de juego en la zona del muslo, siempre que la bota no se “deslice” hacia abajo durante el uso.
Ruido, portabilidad y facilidad de uso
La experiencia práctica es clave si piensas usar tus botas de presoterapia varias veces a la semana:
- Ruido del compresor: un funcionamiento silencioso es importante si vas a usarlas por la noche o mientras ves una serie o trabajas.
- Portabilidad: algunos equipos son compactos y con batería, lo que facilita llevarlos a viajes o competiciones; otros están pensados para uso doméstico fijo.
- Interfaz: mandos sencillos, botones claros y una pantalla fácilmente legible facilitan su uso por toda la familia.
Piensa dónde y cuándo las vas a usar realmente (sofá, despacho, vestuario, viajes) y elige en consecuencia: el mejor dispositivo es el que te resulta tan cómodo que acabas utilizándolo de verdad.
Seguridad, certificaciones y soporte posventa
Por tratarse de un dispositivo que actúa sobre tu sistema circulatorio, la seguridad es un criterio fundamental:
- Certificaciones: comprueba que el producto cumple normativas vigentes en materia de seguridad eléctrica y de dispositivos de compresión (por ejemplo, marcado CE en Europa u otras certificaciones equivalentes).
- Protecciones integradas: es positivo que incluya sistemas de seguridad frente al sobrecalentamiento, excesos de presión o fallos de inflado.
- Soporte y garantía: valora la existencia de servicio posventa, repuestos y posibilidad de contacto fácil con el fabricante o distribuidor para resolver dudas.
Marcas especializadas en tecnologías de recuperación, como KUMO, apuestan por equilibrar estética, rendimiento y seguridad, de modo que la presoterapia pueda integrarse en tu rutina diaria con tranquilidad.
Resumen de características recomendadas según tu perfil
| Perfil de usuario | Diseño de bota recomendado | Características clave a priorizar | Comentarios de uso orientativo* |
|---|---|---|---|
| Deportista que entrena 4–6 días/semana | Bota completa pie–muslo con 4–8 cámaras | Amplio rango de presión, varios programas, temporizador ajustable | Sesiones regulares tras entrenamientos, ajustando intensidad según carga y sensaciones. |
| Trabajo de pie u oficina, piernas cansadas | Bota de longitud media o completa, buena ergonomía | Manejo sencillo, ruido bajo, limpieza fácil | Uso en casa al final del día, con presiones moderadas y máxima comodidad. |
| Persona con patología venosa controlada | Según recomendación médica específica | Ajuste fino de presión, programas suaves, alta seguridad | Siempre bajo indicación y supervisión de un profesional sanitario. |
*No constituye una pauta médica. La frecuencia y los parámetros de uso deben adaptarse a cada caso y, en presencia de enfermedad, acordarse con un profesional de la salud.
Cómo integrar las botas de presoterapia en tu rutina de recuperación
Combinar con movimiento, hidratación y sueño
Las botas de presoterapia no funcionan en el vacío. Su efecto es mayor cuando se integran en un enfoque global de recuperación:
- Actividad física regular: caminar a diario y hacer ejercicio moderado favorece el retorno venoso de forma natural.
- Hidratación: un buen estado de hidratación ayuda al equilibrio de fluidos y al funcionamiento del sistema linfático.
- Sueño reparador: es durante el descanso nocturno cuando se consolidan muchos procesos de regeneración muscular y tisular.
Piensa en las botas como una herramienta adicional que potencia hábitos saludables, no como un “atajo” que reemplaza moverte o cuidarte.
Sinergias con otras tecnologías de recuperación
En 2025, cada vez más usuarios combinan distintas tecnologías para optimizar su recuperación de forma inteligente:
- Luz roja y terapia LED: se ha estudiado por su potencial para modular la inflamación, favorecer la regeneración tisular y mejorar la calidad del sueño en algunas personas. Puedes explorar opciones específicas en la sección de terapia de luz LED de KUMO.
- Masaje de percusión: pistolets de masaje como el KUMOPulse Air permiten trabajar puntos concretos de tensión muscular antes o después de usar tus botas, siempre con moderación.
- Rutinas de movilidad y estiramientos: combinarlas con presoterapia contribuye a mantener la amplitud de movimiento y el confort articular.
KUMO propone precisamente este enfoque de ecosistema: integrar distintas tecnologías de recuperación de forma coherente y agradable, para que el cuidado de tu cuerpo se convierta en un hábito sostenible, no en una obligación esporádica.
Errores frecuentes al usar botas de presoterapia
Incluso con un buen equipo, ciertos errores pueden restar efectividad o generar molestias innecesarias:
- Usar presiones demasiado altas desde el primer día: empezar “fuerte” no significa recuperar más rápido; aumenta el riesgo de incomodidad e incluso de mareos en personas sensibles.
- Ignorar el ajuste de la talla: botas demasiado cortas o estrechas pueden concentrar la presión en puntos no deseados.
- Sesiones excesivamente largas sin supervisión: abusar del tiempo de uso no siempre aporta beneficios adicionales.
- Descuidar la piel: usar las botas sobre piel irritada o sin dejarla respirar puede empeorar pequeñas lesiones o rozaduras.
- No respetar las contraindicaciones médicas: en caso de patología vascular o linfática, debes seguir las pautas de tu profesional de referencia.
La regla de oro: empieza con sesiones razonables, escucha a tu cuerpo y, ante cualquier duda, consulta con tu médico o fisioterapeuta.
Preguntas frecuentes sobre botas de presoterapia
¿Cuánto tiempo es recomendable usar las botas de presoterapia al día?
La duración ideal depende de tu estado de salud, tus objetivos y la intensidad elegida. En estudios de recuperación deportiva suelen emplearse sesiones de 15 a 30 minutos, una o dos veces al día, mientras que en contextos médicos se aplican protocolos más específicos y supervisados. Como orientación general, muchas personas comienzan con 15–20 minutos a intensidad moderada y ajustan según sus sensaciones. Si tienes enfermedad venosa, linfedema u otros problemas circulatorios, es importante que sea tu médico quien determine la duración y frecuencia adecuadas.
¿Las botas de presoterapia sustituyen a la actividad física o a las medias de compresión?
No. Las botas de presoterapia son un complemento, no un sustituto. La actividad física regular, como caminar o realizar ejercicios de fuerza adaptados, sigue siendo la base para una buena salud vascular y muscular. En personas con patología venosa, las medias de compresión médica prescritas por el especialista tienen un papel específico que las botas no reemplazan. Lo que sí pueden aportar estas últimas es una ayuda extra para aliviar la sensación de pesadez o favorecer la recuperación tras esfuerzos puntuales, siempre dentro de un plan global diseñado por tu profesional de referencia.
¿Es seguro usar botas de presoterapia si tengo varices o mala circulación?
La respuesta depende del tipo y la gravedad de tu problema circulatorio. En casos de insuficiencia venosa crónica leve o moderada, la compresión neumática intermitente se ha utilizado como complemento bajo supervisión médica para mejorar síntomas y favorecer el retorno venoso. Sin embargo, si existe trombosis venosa activa, isquemia arterial severa u otras condiciones complejas, puede estar contraindicada. Por eso, si tienes varices pronunciadas, antecedentes de trombos o llevas anticoagulantes, es esencial que consultes a tu angiólogo, flebólogo o médico de cabecera antes de usar este tipo de dispositivos en casa.
¿Sirven las botas de presoterapia para reducir la celulitis?
Algunas personas reportan una mejora visual moderada de la piel y una menor sensación de hinchazón en zonas con celulitis, probablemente ligada a la movilización temporal de líquidos y al alivio del edema. Sin embargo, la evidencia científica actual es limitada y no permite afirmar que las botas de presoterapia sean un tratamiento específico o definitivo para la celulitis. Si tu objetivo principal es estético, es más realista considerarlas como un apoyo dentro de un enfoque más amplio que incluya ejercicio, alimentación equilibrada y, si procede, otros tratamientos supervisados por profesionales de la estética o la medicina estética.
¿Puedo usar botas de presoterapia por la noche o justo antes de dormir?
Muchas personas utilizan la presoterapia al final del día como ritual de desconexión y no tienen problemas para conciliar el sueño después. De hecho, el alivio de la sensación de pesadez en las piernas puede favorecer la relajación. Sin embargo, conviene tener en cuenta el nivel de ruido del compresor y tu propia sensibilidad: si te “activa” demasiado o si compartes habitación, quizá prefieras usarlas unas horas antes de acostarte. En presencia de enfermedades cardíacas o circulatorias, es recomendable consultar a tu médico sobre el momento del día más adecuado para tus sesiones.
¿Y ahora qué?
Si después de leer esta guía sientes que las botas de presoterapia encajan con tu estilo de vida y tus objetivos de bienestar, el siguiente paso es definir tu perfil de uso y revisar con calma las características que hemos comentado: diseño de las botas, rango de presión, ergonomía y seguridad. En el sitio web de KUMO puedes descubrir una selección de soluciones de recuperación de alta gama, desde la colección de presoterapia hasta la terapia LED y dispositivos de masaje como el KUMOPulse Air.
Si tienes dudas específicas o necesitas orientación más personalizada, puedes ponerte en contacto con el equipo a través de la página de contacto. Y si quieres explorar todo el universo de recuperación y bienestar de la marca, visita la página de inicio de KUMO y empieza a diseñar una rutina que haga de la recuperación un auténtico estilo de vida.







